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Las 5 afecciones de oído más frecuentes

En esta entrada te contamos cuales son las enfermedades auditivas más comunes para que, al mínimo síntoma, sepas detectarlas y acudir a un especialista.

Otitis externa o media, hipoacusia, tapones de cerumen y/o cuerpos extraños en el oído, son algunas de las afecciones y problemas de oído más frecuentes.

Infecciones de oído

Son las más comunes en bebés y niños. De hecho, son la principal causa por la que los padres llevan a sus hijos al médico. Los adultos también las pueden sufrir, pero de forma mucho menos frecuente. Si bien hay diversos tipos, las dos clases más frecuentes de otitis son:

  • Otitis externa: también conocida como «otitis del bañista», es una infección del conducto auditivo externo, provocada por muchos tipos diferentes de bacterias u hongos. Aparece en niños y adultos cuyos oídos están expuestos a excesiva y continua humedad, sobre todo cuando bucean o nadan con la cabeza bajo el agua (de ahí su apodo)
  • Otitis media: es el tipo de infección más generalizada y afecta el oído medio. Suele comenzar cuando una infección vírica o bacterian a de la garganta, un resfriado u otra infección respiratoria disemina hacia el oído medio líquido y moco, afectando a la audición, ya que el sonido no puede pasar a través de todo ese líquido.

El 75% de los niños experimenta, al menos, un episodio de otitis media en sus 3 primeros años de vida. Alrededor del 50% de estos niños tendrá 3 o más episodios de infección del oído medio en sus 3 primeros años de vida.

Tinnitus o Acúfenos

El tinnitus se describe a menudo como un zumbido en los oídos, también puede ser un rumor, cliqueo o silbido. Su intensidad y tono puede variar: suave o fuerte, agudo o bajo, y afectar a uno o ambos oídos. Muchas y diversas son las causas que originan estos molestos ruidos: la pérdida de audición en personas mayores, una larga exposición a ruidos fuertes, una infección de oídos mal curada, la enfermedad de Ménière (más abajo hablamos de ella), cambios hormonales o incluso la toma de ciertos medicamentos.

Por tanto, su tratamiento depende de la causa que lo origina, abarcando desde el uso de audífonos o de dispositivos que neutralizan o disimulan los ruidos, hasta el tratamiento farmacológico o técnicas de habituación para que el paciente se acostumbre a ese sonido hasta que deje de ser consciente de oírlo.

 

Tapón de cerumen

Es una obstrucción del conducto auditivo debido al cerumen y es una de las causas más comunes de pérdida de audición. En la parte más externa de nuestro oído hay unas glándulas especiales que producen cerumen, cuya función es atrapar el polvo y las partículas de suciedad para que no lleguen al tímpano. El tapón se forma al intentar limpiar el oído y se empuja el hacia el interior del conducto. La mayor parte de los tapones de cerumen responden a tratamientos domiciliarios utilizados para ablandar la cera, siempre que no exista perforación del tímpano.

Enfermedad de Ménière

Es un trastorno del oído interno, entre cuyos síntomas principales se encuentran el tinnitus y el vértigo, y es una causa común de sordera. A pesar de que aún no hay evidencia científica probada sobre su causa, se cree que tiene que ver con los niveles o la mezcla de líquidos en los canales del oído interno. No existe una cura definitiva, pero si se puede controlar la enfermedad tratando de paliar sus síntomas: medicamentos contra el mareo, limitar la sal en la dieta o tomando diuréticos que ayuden al cuerpo a eliminar líquidos. Para los casos más severos, existen dispositivos que se insertan en el oído externo o incluso tratamientos quirúrgicos.

Barotrauma del oído

Una lesión auditiva causada por los cambios en la presión del aire o del agua, como son los cambios de altitud. La sensación de dolor o molestia al despegar en avión es el ejemplo más común de esta dolencia, pero también los buceadores pueden sufrir la fase más grave de esta enfermedad por una incorrecta descompresión que afecta todo el cuerpo que puede terminar en problemas permanentes de audición y sordera