Haz click para RESERVAR CITA o llama al (+34) 971 450 015

Cáncer de cabeza y cuello

La complejidad de las estructuras anatómicas de la cabeza y el cuello y la trascendencia de sus funciones, tan relevantes para la relación con el medio, hacen que el tratamiento del cáncer de la vía aerodigestiva superior sea delicado. Incluye los tumores del labio, cavidad oral, nasofaringe, orofaringe, hipofaringe, esófago cervical, nariz, senos paranasales, laringe, tráquea, oído, glándulas salivares, glándulas tiroides y paratiroides y la piel de la cabeza y el cuello.

Durante los últimos años las innovaciones tecnológicas en el campo de la cirugía y de la radioterapia y los avances en las terapias sistémicas han conseguido una mayor precisión de su tratamiento con mayores tasas de supervivencia, menores efectos secundarios y mejor calidad de vida.

Etiología

El cáncer de cabeza y cuello tiene unos factores de riesgo y predisponentes conocidos desde hace tiempo y otros descubiertos más recientemente

  1. Tabaco. Más del 80% de los pacientes son fumadores. Es actualmente el factor de riesgo más importante y depende de la cantidad de tabaco fumado y de los años de hábito. Además de los agentes carcinógenos existentes, el tabaco produce un efecto irritativo local que provoca una inflamación crónica precursora de la malignización de las células de la mucosa aerodigestiva. El daño térmico del humo y la quemadura crónica es relevante en la mucosa de la cavidad oral, orofaringe y laringe. Su consumo mascado también actúa como un importante factor de riesgo.
  2. Alcohol. Es un importante factor de riesgo en la hipofaringe, esófago cervical y cavidad oral. El consumo de alcohol y tabaco tiene un efecto sinérgico multiplicando entre 10 y 20 veces la posibilidad de desarrollar un cáncer de cabeza y cuello. El consumo de alcohol se relaciona también con la alteración de los hábitos higiénico-dietéticos que condicionan déficits nutricionales e hipovitaminosis. Solo después de 20 años sin consumir alcohol el riesgo de padecer un cáncer de cabeza y cuello parece ser similar al riesgo entre los que lo han hecho.
  3. Factores víricos. El virus del papiloma humano (VPH), fundamentalmente los serotipos 16 y 18, está relacionado con la génesis del carcinoma de orofaringe. Asimismo, el virus de Epstein-Barr es un factor de riesgo en el cáncer de rinofaringe y en los casos de metástasis cervical de primario desconocido.
  4. Inmunosupresión. Determinadas enfermedades que conllevan una disminución del estado inmunológico pueden predisponer a desarrollar un cáncer de cabeza y cuello.
  5. Radiación ionizante. Se ha demostrado que pacientes que han recibido radioterapia previa tienen mayor predisposición a desarrollar con el tiempo un cáncer de la glándula tiroides o de las glándulas salivares mayores.
  6. Otros factores relacionados. El polvo de madera tiene una relación demostrada con el adenocarcinoma de etmoides. Los hidrocarburos policíclicos de la industria siderúrgica pesada, el asbesto y el gas mostaza son factores de riesgo demostrado.